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"El Virrey" atravesó más tormentas que alegrías

 El Virrey atravesó más tormentas que alegrías 06.01.2010 | Carlos Bianchi asumió el 6 de enero de 2009 como manager de Boca, envuelto en un clima de sospechas sobre sus verdaderas intenciones y las de los dirigentes, que en realidad querían verlo de nuevo sentado en el banco de suplentes, cuyo dueño por el momento era Carlos Ischia.

A continuación, sus frases más resonantes en la conferencia de prensa y lo que sucedió durante sus primeros doce meses de gestión:

• "Es un placer estar de vuelta acá. La función no tiene nada que ver con la de un técnico. Es un trabajo que yo conozco, contrariamente a lo que dicen varios. La misma la realicé en Francia en el 91 y el 92, en el París Fútbol Club".

Bianchi sentó posición para dejar en claro que los roles no iban a confundirse. Pero de tan al margen que se mantuvo en ciertos momentos y conflictos recibió críticas acerca de su verdadera función. Por ejemplo, no intervino en la conflictiva salida de Mauricio Caranta (Boca tiene un juicio millonario), no quiso sentarse a negociar con jugadores históricos que había dirigido en el pasado como Martín Palermo y Hugo Ibarra, y la llegada de Gary Medel fue concretada por Jorge Amor Ameal y Marcelo London en un viaje a Chile.

• "No me involucraré en el entrenamiento, en la formación, ni en la táctica. Esas son las cosas más preciadas que puede tener un director técnico. No me voy a pelear con Ischia por el fútbol, para nada".

Irreprochable en ese sentido, la firme postura del manager de hacer cumplir su palabra (no suceder a Ischia ni entrar en el vestuario) le hizo tensar su relación con algunos dirigentes que perdieron terreno ante su llegada como el vicepresidente tercero Juan Carlos Crespi, quien hace poco dijo que Bianchi le hacía "mal" a Boca: "No ganamos ningún torneo, no hubo resultados positivos".

• "Estamos en busca de un arquero. Hablamos con Oscar Córdoba y con (Roberto) Abbondanzieri. Todavía no se tomó ninguna decisión y eso lo haremos con Carlos Ischia cuando sea necesario".

La gestión de Bianchi fue importante en el regreso de Abbondanzieri (acaso el momento en que más se vio su mano) y, con los resultados puestos, varios se lo achacaron. El arquero tuvo altibajos y fue responsable de muchos goles que le convirtieron al equipo.

• "Yo no dejé de ser director técnico. Yo puedo dirigir a Vélez o a Boca, porque no me quiero ir al exterior. El técnico no murió, sí lo hizo el jugador".

La última oración fue la que muchos diarios destacaron al día siguiente. Cuando Ischia fue despedido, volvió a sonar el nombre de Bianchi. Pero "El Virrey" no aflojó, dijo que "Basile era el mejor técnico para el momento de Boca"y luego los resultados no acompañaron, circunstancia por la cual también recibió críticas. Tiempo más tarde, durante una charla en la Universidad de Palermo en la que pidió expresamente sacar a los periodistas de la sala, trascendió que el manager había reconocido su preferencia por otro técnico, como Héctor Cúper.

• "El vestuario lo maneja el técnico. Es propiedad de él. Llegado el caso... lo ayudaría, pero eso es tema de él, nada más".

Eso respondió Bianchi cuando le preguntaron por las internas que habían explotado en el vestuario meses atrás. Y por eso apostó por Basile en el banco, una figura importante. Lo cierto es que ni uno ni otro pudieron acortar las diferencias que existen entre los grupos liderados por Martín Palermo y Juan Román Riquelme.

• "Mi hijo trajo a Castromán a la Argentina y lo hizo gratuitamente".

Ese fue el ejemplo que utilizó para contestar a la pregunta sobre si su hijo, Mauro, iba acercar jugadores al club. La última –y por ahora única- incorporación de Boca, Matías Giménez, volvió a sembrar dudas: el ex mediocampista de Tigre está representado por Mauro Bianchi y ya estaba en carpeta desde la asunción misma de Bianchi padre.

Esto también pasó durante 2009
• La salida de Ischia sin duda fue el capítulo más tormentoso. "Esto se veía venir. Creo que Ischia empezó a estar en la puerta del cementerio cuando firmó Bianchi", disparó Diego Maradona por aquellos días. Tiempo después, nuevamente Crespi revolvió la herida: "Yo dije que Bianchi debía ser técnico y no manager, y lo sigo sosteniendo porque es lo que quería la gente".

• En un gesto para "contagiar" a los jugadores que debían renovar su contrato por aquellos días, Bianchi se redujo el sueldo a la mitad. Había firmado por 1.700.000 dólares más impuestos, hasta 2012.

• En una tarea que nunca se vio demasiado, acaso por falta de comunicación, el manager siempre estuvo muy al tanto de lo que sucedía en las inferiores del club, presenciando los partidos, mejorando los contratos de muchos juveniles y fijando cláusulas para evitar que emigraran a otros clubes motivados por ofertas millonarias.

• Boca cerró otro balance preocupante, con un pasivo de 135 millones de pesos, pese a que el presidente Ameal haya afirmado que "después de junio los números son excelentes" y a que todavía no se hayan computado los 4,5 millones de euros por el pase de Rodrigo Palacio al Genoa, operación en la cual Bianchi tampoco tuvo una activa participación.

• Bianchi promovió una gira por Europa que sirvió de pretemporada a Basile y que reportó varios millones al club. Sin embargo, otras voces aseguran que en realidad todo había sido acordado durante la gestión de Pedro Pompilio. De cualquier modo, al "Coco" no le cayó bien el negocio, porque entiende que perjudicó la preparación física de sus "players".

• El año terminó calentito: "Son los hijos de puta de siempre, son los mismos cagones de siempre", explotó Bianchi en el último partido de Boca, ante Banfield, en La Bombonera. El enojo tenía que ver con el rumor que se echó a rodar por aquellos días acerca de su inminente renuncia al cargo. En los últimos días de 2009 difundió un mensaje de paz y tranquilidad a los hinchas y arrancó 2010 hablando con la prensa.

 

1 Comentarios
1 | segundo daniel alva

06.01.2010

13:14 hs.
Bianchi se tenía que quedar en su casa. Cuando rebajó su contrato condicionó a todos los jugadores a que no pidieran más dinero por los suyos. Es un mal bicho, además no le reportó nada positivo al club en ese cargo.