Sé que ella no se resistió, entregó el auto y la mataron igual", explicó Walter al realizar sus primeras declaraciones a la prensa tras el crimen de su mujer, Sandra. "No entiendo dónde le pegaron el tiro y para qué le pegaron, si ella ya había entregado el auto. Si le querés pegar un tiro, tirale en las patas", repudió indignado.
Recordó estaban preocupados por la inseguridad y que hablaban mucho sobre cómo actuar ante un episodio delictivo. "Ella sabía que tenía que entregar todo, bajar la cabeza y no mirar al ladrón", detalló el jóven. "Así no se puede vivir", sentenció.
"Mirábamos todos los noticieros", subrayó al tiempo que sostuvo que siguieron de cerca el caso del crimen de la catequista de Wilde. "Estábamos asustados y teníamos todas las precauciones", dijo en declaraciones con el periodista Marcelo Longobardi, en el programa Cada Mañana de Radio 10.
Por otra parte, Walter reveló que la víctima estaba realizando un tratamiento para poder someterse a una fertilización asistida.
El ruego de una víctima
Walter Almirón reclamó a la presidente Cristina Kirchner que "haga algo, algo ya, porque ya no se puede vivir así. Pasó lo de Wilde, lo de Castelar, lo del banquero, todos los días hay un caso".
El esposo de Sandra destacó que la Presidente "tiene hijos, como todos, y tiene que entender que le puede pasar a ella o a cualquiera." "Hoy lé tocó a mi señora, pero mañana puede ser a otro", finalizó.