El turismo continúa siendo castigado por la crisis global. En especial, el sector del transporte aéreo sufre las consecuencias de la profunda merma de pasajeros. En julio pasado, el número de turistas extranjeros que ingresó a la Argentina a través del aeropuerto de Ezeiza volvió a desplomarse, esta vez un 38,7%, en relación con las cifras del mismo mes de 2008.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) informó esta tarde que en el séptimo mes del año ingresaron 123.190 extranjeros a Ezeiza. Brasil, con 22.725 viajeros y una caída interanual del 71,6%, y Chile, con 13.546 (-17,6%), fueron los países que aportaron la mayor cantidad de turistas a Argentina, mientras que 31.177 llegaron desde Europa y 20.225 desde Estados Unidos y Canadá.
Además de la caída en el turismo internacional, el pico del brote de la gripe A acentuó la caída interanual. En julio, 118.948 argentinos viajaron al exterior desde la principal estación aérea del país, lo que implicó un aumento interanual del 11,4 por ciento.
El Indec también precisó que el gasto total de los turistas extranjeros durante julio totalizó 162,2 millones de dólares, un 43,5 por ciento menos respecto al mismo mes de 2008, mientras que el gasto medio diario fue de 68,6 dólares. Con ingresos de 3.364,6 millones de dólares durante 2008, el turismo se mantuvo como la tercera fuente de divisas para el país.
Global
El impacto de la crisis global en la industria del transporte aéreo no sólo pega con fuerza en la Argentina. El director general de la Asociación Internacional del Trasporte Aéreo (IATA), Giovanni Bisignani, dijo hoy que el impacto de la crisis en el sector "es peor que el del 11 setiembre del 2001".
La IATA informó hoy una revisión a la baja sus previsiones de pérdidas para el bienio 2008-2009. Las pérdidas totales del sector en este bienio serán de unos 27.800 millones de dólares, luego de que la asociación corrigió su primera estimación para el 2008 (de 10.400 millones a 16.800 millones de dólares).
Para 2009, la IATA prevé una reducción del 15% del volumen de negocios, equivalente a unos 11.000 millones de dólares, cuando la previsión anterior había sido de 9 mil millones de dólares. La crisis se extenderá también al 2010, con pérdidas por 3.800 millones de dólares.